En 2018 el blanqueo de capitales que provienen de hechos delictivos, ya sean fraudes fiscales, comercio de la droga, armamento, contrabando y una infinidad de acciones ilícitas parece haberse convertido en el negocio de moda. Y no falta razón ,si tenemos en cuenta datos tan alarmantes como:  hay más de 350 especialistas a nivel europeo que logran blanquear el dinero con una probabilidad ganadora de casi el 100% y lo más alarmante, esto se hace a través de las entidades bancarias debidamente reguladas.

Datos de interés

Antes de entrar de lleno en el problema que supone el delito tipificado por la Ley 10/2010, de Prevención del Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo, es necesario conocer cifras exactas, o rozando la exactitud, de los miles de millones de euros que se lavan en Europa:

  • El blanqueo de capitales ronda el 1% del del PIB de la Unión Europea, que en números supone unos 30.000 millones de euros (último dato conocido data de 2012 facilitado por la EUROPOL)
  • Casi el mismo dinero se gastan anualmente las entidades financieras para dar cumplimiento a todo el cúmulo de normas tanto para evitar como para prevenir el entramado del blanqueo de dinero
  • En cuanto al lavado de capital con un volumen considerable, en Europa hay más de 350 profesionales conocidos con una rentable trama de blanqueo a través de los propios bancos que tratan de evitar este hecho
  • No se cuentan las acciones de lavado minoritarias que, por si solas no hacen mucho daño, pero que en su conjunto suponen pérdidas de miles de millones para las arcas públicas
  • De todas las transacciones de blanqueo prácticamente el 100% se realizan satisfactoriamente
  • En los últimos años, por cada 1.000.000 de transacciones sospechosas entre 600.000 y 700.000 tuvieron lugar en los Países Bajos y Reino Unido
  • De todos los posibles delitos de fraude o acciones irregulares no son perseguidos ni el 2% de todas ellas

 En busca de un culpable

Señalar a alguien como culpable de que miles de millones de euros provenientes de drogas, tráfico de personas, venta ilegal de armamento, contrabando de tabaco, arte, etc., no tiene ningún sentido en el contexto de la Unión Europea cuyo propósito (que se ha reflejado a través de varias Directivas en materia de prevención del blanqueo de capitales) es la unificación, no de Doctrina ni Leyes, sino cooperación entre los Estados Miembros y, sobre todo, colaboración entre las autoridades encargadas de perseguir estos delitos.

  1. WAINWRIGHT, actual director de la EUROPOL (hasta finales de mayo de 2018), pone de relieve el gran problema que supone lograr la cooperación de las autoridades a la hora de facilitar información en la lucha contra el fraude. Si bien los últimos atentados de Francia, Bélgica o incluso Cataluña han jugado un papel fundamental en este aspecto, hasta que punto debemos llegar para lograr que las autoridades de un Estado facilite información sobre actos sospechosos a otras. La Europol no puede coordinar a las autoridades nacionales en la lucha contra el blanqueo y el fraude o la financiación del terrorismo. El principal problema es que no hay un organismo comunitario que cumpla con este cometido y hasta que no exista, la pelea contra esta red de delincuencia económica, y que muchas veces conlleva atentados terroristas, seguirá con la tasa positiva del uno por ciento.

En definitiva, casi dos décadas han pasado desde que hayan empezado a tomarse cartas en el asunto, nunca es tarde dicen algunos, pero la realidad es que el tren pasó hace mucho y solo los delincuentes se subieron. A la Unión Europea solo le queda remontar el camino en autobús.