Si has recibido un mail de tu banco en el cual te pide que le mandes ciertos documentos (copia del DNI, escrituras de las sociedad, etc.), no te preocupes. Lo hacen porque el próximo 28 de abril concluye el plazo impuesto por la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales que obliga a la banca a acreditar el origen concreto de los ingresos de sus clientes.

Para cumplir con la ley, los bancos necesitan tener digitalizados los documentos de identidad de sus usuarios, y las escrituras de la sociedad, estructura accionarial y poderes en el caso de empresas; además de tener actualizada toda la información acerca de su actividad económica, es decir, domicilio de trabajo, empresa empleadora, etc.

Muchos bancos están avisando de que si no reciben estos datos dejarán de prestar sus servicios al cliente e incluso pueden llegar a bloquear las cuentas. Algunos de estos usuarios se están quejando porque consideran estas acciones de control sobre el origen de los ingresos como una vulneración de la Ley de Protección de Datos, calificándolas de “excesivas” en comparación con el escaso control de los últimos años.

Las asociaciones de consumidores Adicae y Ausbanc han explicado que las entidades tienen legitimación para solicitar toda esta información, pero que vigilarán que no se sobrepase la legalidad. También desde la misma banca se afirma que la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales permite diferenciar entre distintos perfiles de riesgo, de tal forma que no se le pedirá la misma cantidad de información a unos usuarios que a otros.