Grant Thornton advierte que la falta de claridad técnica y regulatoria dificulta la implementación del nuevo registro horario obligatorio en empresas españolas, recomendando adoptar soluciones digitales mientras se concretan los detalles.
El nuevo registro horario obligatorio en España está dando bastante que hablar porque muchas empresas no saben muy bien cómo ponerlo en práctica. Según Grant Thornton, la cosa se complica por la falta de claridad técnica y regulatoria. La norma obliga a llevar un control exacto de la jornada, pero todavía quedan dudas sobre cómo se deben registrar las entradas y salidas, las pausas o las horas extra.
La consultora señala que muchas empresas todavía no tienen herramientas adecuadas para llevar el registro y que la normativa deja abiertas algunas cuestiones técnicas. Por ejemplo, cómo registrar correctamente los datos, cómo integrar los sistemas digitales en empresas con empleados que trabajan desde distintos lugares o en teletrabajo, y cómo asegurar que la información no se pierda ni se manipule. Por eso, recomiendan no esperar y empezar a usar ya soluciones digitales que cumplan lo básico de la ley, para tener todo controlado y sin problemas.
El control horario no es solo cumplir con la ley, sino que también ayuda a la empresa a organizarse mejor y a que los trabajadores sepan hasta dónde llega su jornada. Sirve para controlar que no se hagan demasiadas horas extra y para evitar malentendidos o conflictos. Además, si se usan sistemas digitales, resulta más fácil generar informes y tener todo listo si alguna vez viene una inspección.
También es importante adaptarse poco a poco y entender que puede haber cambios en la normativa, así que cuanto antes se tenga un sistema que funcione, mejor. En definitiva, con herramientas fiables, reglas claras y un seguimiento constante, el registro horario puede dejar de ser un trámite pesado y convertirse en algo útil para gestionar mejor el trabajo diario.