Más de la mitad de las empresas españolas sigue sin formar a sus empleados en ciberseguridad, pese al aumento de la preocupación por los riesgos digitales. La falta de capacitación es especialmente acusada en pymes, aunque los ciberataques y fraudes continúan creciendo.
Una brecha preocupante entre conciencia y acción
A pesar de que la preocupación por la ciberseguridad se ha intensificado significativamente entre las empresas españolas, más del 50 % de ellas no ha formado a sus equipos en esta materia crítica. Según el III Informe sobre Ciberseguridad de InfoJobs, publicado en enero de 2026, el 50 % de las empresas afirma tener un nivel alto de preocupación por la seguridad digital, siete puntos más que en 2024. Sin embargo, el 56 % no ha impartido formación ni facilitado información sobre ciberseguridad en el último año.
Este desfase resulta especialmente alarmante en un contexto de incremento constante de los ataques. Los datos del Ministerio del Interior muestran que en 2024 se registraron más de 460.000 ciberdelitos, en su mayoría fraudes informáticos. Además, el INCIBE gestionó casi 100.000 incidentes, entre ellos ataques de phishing, malware, accesos no autorizados y suplantaciones de identidad.
Grandes diferencias según el tamaño de la empresa
Las grandes compañías parecen haber tomado la delantera: el 75 % ha ofrecido formación o información en ciberseguridad. En cambio, las micro y pequeñas empresas reconocen en su mayoría no haber puesto en marcha ninguna iniciativa formativa. Esto indica que las organizaciones con más recursos están reforzando sus políticas de prevención, mientras que las pymes continúan rezagadas, pese a estar igual de expuestas.
También influye la experiencia previa: entre las empresas que han sufrido intentos de ciberataque, el 59 % ha impartido formación, frente al 36 % de aquellas que no han detectado incidentes.
Formar para proteger
Aunque la concienciación sobre ciberseguridad está creciendo, la falta de acciones concretas revela una vulnerabilidad persistente en muchas organizaciones. Los expertos insisten en que cerrar esta brecha requiere invertir en formación y cultura de seguridad, especialmente en el caso de las pequeñas empresas. La capacitación ya no es una opción, sino una necesidad urgente ante la creciente sofisticación de las amenazas digitales.