Tras un año de su implementación, la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) ya es una realidad y se puede hacer un balance sobre ella.

Como toda normativa, es el resultado de un arduo trabajo (en este caso de dos años de duración) por parte del Parlamento. Pero más concretamente, la LOPDGDD tenía como objetivo esclarecer y enlazar con el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Hace unas semanas, conocíamos la valoración que había realizado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) sobre esta norma y aunque a grandes rasgos es positiva, deja claro que aún hay algunas partes difusas por aclarar.

Con el propósito de hacer un análisis global de la LOPDGDD, ¿qué mejor que la opinión de los más duchos en la materia?

LOPDGDD: tres expertos, tres opiniones

Una normativa más desarrollada

“Aporta novedades muy interesantes y positivas.” La Presidenta de la Asociación de Internautas (AI), Ofelia Tejerina, no solo apuesta por el lado bueno de las cosas, sino que además explica la gran ayuda que han supuesto determinados títulos de esta ley, entre los juristas, para dar luz a ciertos problemas sobre las relaciones sociales en Internet.

Pero si se quiere mejorar algo hay que saber no solo lo positivo, sino también aquello que es necesario corregir. Respecto a esto, Tejerina es clara: la LOPDGDD “no ha tenido un papel significativo en cuanto a cómo funcionaban las cosas antes de la reforma”.

A su parecer, esta Ley Orgánica no es el sitio apropiado para reglar determinados derechos. Además, considera que “innova, impone y reforma el ordenamiento interno con criterios de más que dudosa constitucionalidad”.

Una ayuda para adaptarse al nuevo RGPD

Volviendo a una línea más positiva, según José Luis Piñar, Director General de la AEPD – entre 2002 y 2007 – lo más provechoso de la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) es que “se ha puesto la protección de datos en la agenda de empresas, grandes y pequeñas, instituciones y sociedad en general”.

Sabemos que aún queda mucho camino por andar, pero como bien dice Piñar: “la LOPDGDD ha ayudado a adaptarnos al nuevo RGPD. Este Reglamento es un texto mucho más completo de lo que fue la directiva anterior y ese ensamblaje entre ambas normas ha sido positivo y se ha logrado”.

Otro aspecto a tener en cuenta es cómo ha cambiado la manera de proceder de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). El nuevo régimen sancionador es mucho más estricto y está ligado al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). A juicio de José Luis Piñar, la AEPD debería actuar de otra forma. “ya no será solo constatar hechos e imponer sanciones. Ahora tendrá también que valorar circunstancias, el riesgo generado, las medidas adoptadas y si  han afectado a los derechos de los titulares de los datos”.

Pero también los expertos señalan la importancia de que sean profesionales quienes gestionen todo lo relacionado con la privacidad en las empresas y administraciones. La figura del Delegado de Protección de Datos o Data Protection Officer (DPO),es fundamental como órgano que está pensando para supervisar, orientar y colaborar, pero no para decidir”, explica Piñar.

Un desafío que compromete a todos

Aunque pueda parecer cosa de solo unos pocos, la nueva LOPDGDD “plantea un reto para todos los operadores del mercado involucrados […] obliga a renovar y regenerar numerosos negocios basados en los datos personales”. Así habla Rafael García del Poyo, abogado y socio del despacho de abogados Osborne Clarke.

García del Poyo es de la opinión de que el principal objetivo de la LOPDGDD era matizar aspectos del RGPD, más concretamente los que éste dejaba difusos. Sin embargo, asegura que “la LOPDGDD ha introducido además un número considerable de explicaciones con respecto a determinados tratamientos de datos personales que han sido históricamente objeto de un régimen muy específico en nuestro país”.

Los expertos ya han hablado, ahora es el momento de que cada uno conforme su opinión y con la suma de los datos obtenidos; se piense: ¿qué pasará de ahora en adelante?