La seguridad digital ha sido uno de los retos de 2019 y que aún queda por afianzar en 2020. Durante este año la Protección de Datos ha dado un salto de gigante y se ha coronado como una gran responsabilidad que las empresas y usuarios debían asumir. Estos meses hemos oído hablar de la Ley Orgánica de Protección de Datos y de Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD), de todos los cambios que ha supuesto en nuestro país, también hemos oído hablar de los ciberataques y el concepto ransomware… Pero, ¿habías oído alguna vez estos términos unidos al de ‘computación cuántica’?

Bien. Vayamos de un plano general a uno más concreto y pongamos la mirada en Alemania. Este país europeo ha sido uno de los más afectados en cuanto a fracasos de seguridad digital. Algunos ejemplos de ello son: el ataque al Bundestag (sede del Parlamento alemán) o los Ministerios hackeados, pero sin duda el más sonoro fue el escándalo de espionaje masivo; en 2013, el periodista y antiguo empleado de la CIA y la NSA, Edward Snowden, presentó pruebas de que la Agencia de Espionaje Estadounidense (NSA) estuvo pinchando el móvil de Angela Merkel durante casi un año.

Todos estos casos han sido una de las razones por las que el gobierno alemán se ha embarcado en este proyecto, ya que no solo le preocupa la seguridad de los datos de la Administración sino también la exposición de la industria alemana y sus patentes. Pero vayamos a lo importante, ¿en qué consiste exactamente este proyecto piloto?

‘QuNET’ la revolución en Protección de Datos

La idea trata de aprovechar la energía de la física cuántica y, a través de ésta, crear chips imposibles de piratear y redes de telecomunicaciones totalmente seguras. “El uso de generadores cuánticos de números aleatorios hace posible generar códigos cifrados que ningún ordenador puede piratear”, explica Hugo Zbinden, físico cuántico de la Universidad de Ginebra. Como ya decíamos al principio, esto tan solo es un proyecto, pero los expertos alemanes ya hablan de él como el gran paso global de la protección de datos.

El proyecto piloto ha sido bautizado como ‘QuNET’ y la Sociedad Fraunhofer está al frente de su desarrollo. La intención es que, una vez que esté bien desarrollado, se expanda a nivel empresarial. Según el Presidente de esta sociedad, Reimund Neugebauer, las estrategias criptográficas en las que se basa el proyecto harán que “la nueva línea de datos ya no será legible, es posible que un hacker pueda llegar a interrumpir las líneas de datos, pero no puede leerlas sin ser detectado”.

A simple vista es una idea revolucionaria, pero como todo aún tiene cosas que pulir; de hecho, una de las complicaciones a las que se enfrenta, tal y como explica Neugebauer, es a la distancia. “La transmisión de información cuántica a través de partículas de luz, los llamados fotones, a través de fibra óptica, conduce a pérdidas de línea significativas, lo que hasta ahora ha limitado el rango a un orden de 100 kilómetros”. Pero nada a lo que no se le pueda poner solución. De hecho, los repetidores cuánticos podrán superar en un futuro esta distancia sin ningún tipo de restricciones de seguridad.

Este proyecto cuenta con una financiación inicial de 25 millones de euros y se estima que su duración es de unos 7 años. Durante este tiempo ‘QuNET’ pasará por tres fases diferentes:

  1. Desarrollar el hardware que haga posible el proyecto.
  2. La base tecnológica
  3. Una vez se haya logrado crear esta red, será implantada a nivel industrial.

En diciembre de 2019 se ha presentado ‘QuNET-Alpha’ la demostración de la comunicación a través de las tecnologías cuánticas. Habrá que ver qué nos depara este nuevo año.