Era cuestión de tiempo que sacáramos este tema a colación, no nos podemos resistir, que decir o explicar al respecto, sobre una cuestión que está en boca de todos los españoles desde hace semanas: “fichar en el trabajo”. Muchas empresas tienen distintos sistemas desde hace años, otros han empezado a implementarlo hace poco, otros lo harán en cuestión de días y muchos más, todavía no saben muy bien en que consiste y como les afecta. Medida apoyada y odiada casi por igual, apoyada sin duda por los empleados y ‘’odiada’’ no hace falta decir por quién. Los más perjudicados: sin ninguna duda, sector hostelería y autónomos y los pequeños comercios de empleado individual.

La necesidad es real, pero con cautela

Como han apuntado muchos medios a lo largo de los años, y pese a que la bajada de 2018 a 2019 es considerable, los empleados siguen trabajando más horas de las acordadas sin remuneración.

En 2018, de 16 millones de empleados, poco más de 730.000 realizaban 6 millones de horas extras semanales no remuneradas.

En 2019 la cifra se ha reducido cualitativamente, y son 375.000 empleados que realizan algo más de 3 millones de horas extras semanales sin remunerar.

Si hablamos de dinero a las arcas públicas, es mucho, sin duda, pero el problema no es tan simple. Creación de puestos de empleo para suplir los descansos de otros trabajadores, precariedad, eficiencia, son otras tantas cuestiones que deben analizarse antes de reducirlo todo al fraude fiscal, que es, quizás, el último de los problemas.

¿Es realmente una medida el control laboral?

Hay muchos sectores afectados, no solo la hostelería o los trabajadores autónomos. Los sectores de la televisión, comunicación en general, ¿qué hay de las fuerzas y cuerpo de seguridad? Hay muchos sectores en los que el control laboral, más que medida, es un perjuicio. Desde luego que a nadie le gusta trabajar más horas de las debidas sin que se le remunere, pero hay oficios que son así y punto. Ahora bien, fábricas de montaje en cadenas y similares, donde los trabajadores realizan turnos de 12 horas sin remuneración, si es necesario controlarlo. Básicamente porque hablamos de empresas que facturan miles de millones y pueden ampliar la plantilla si quieren trabajar 24 horas sin parar.

Las dudas sobre el horario

La cuestión es, ¿un autónomo sin oficina tiene que imprimirse un papel y que fiche cada día su empleado  mientras desayuna o ve la televisión?

El presidente de ATA, la Asociación de Trabajadores Autónomos ya ha advertido que estamos ante una contramedida más que una medida. Ministerio de Trabajo ha querido relajar la situación, advirtiendo que se daría un período razonable a las empresas para adaptarse, por lo que las sanciones no se impondrían de inmediato. Sin embargo, la Secretaria de Estado del departamento ministerial, ha advertido que las sanciones se impondrán cuando quieran, como si son hoy mismo.

¿Control o explotación?

No es nuestra responsabilidad juzgarlo, solo podemos exponer la realidad. Hay sectores, como ya hemos mencionado, sobre todo respecto a las grandes compañías con cadenas de montaje o fabricación en las que es totalmente necesario, pues los ingresos que obtienen son desorbitados y no les supondrá grandes pérdidas. Ahora bien, sectores como la hostelería, empresarios que tienen un restaurante y organizan banquetes, fiestas, bodas, comuniones, disponen de una plantilla fija a la que no podrán pagar cuando surja una celebración así, por lo que muchos optarán, como ya hacen, por subcontratar empresas de catering, destruyendo empleo y a un coste todavía menor. No por su culpa, si no por medidas que no están correctamente adaptadas a los distintos sectores de actividad que hay en nuestro país. Estamos ante una medida demasiado generalizada.