Redes sociales y su objetivo

Es poco acertado escuchar comentarios como ‘’el objetivo de las redes sociales debería ser otro, como por ejemplo educativo, y no se cumple’’. Por poder, a las redes sociales el fin se lo da cada individuo, es algo plenamente subjetivo. Afirmar que las redes sociales fueron creadas con fines educativos es como afirmar que la tierra es plana. Cada red social tiene un fin distinto a las demás pero todas tienen un denominador común que es la inteconexión de personas a través de un medio digital. La conexión entre personas a través de Internet y una red social para compartir vivencias, experiencias, opiniones y cualquier información que el usuario esté dispuesto a divulgar, ya sea personal o no.

En definitiva, cada red social puede tener un objetivo para sus usuarios, como por ejemplo Twitter, que sirve para compartir un comentario sobre cualquier tema con la comunidad de la red social, y en ningún lado está escrito que Twitter debe utilizarse con fines educativos, aunque haya personas que así lo utilizan, otras para informar sobre noticias de actualidad, para hacer comentarios políticos y otros para contar su día a día. El uso de las redes sociales y el fin que cada uno de la a éstas es totalmente personal.

El problema de la privacidad en la red

Una de las principales preocupaciones de la sociedad, principalmente de padres y familiares respecto de los jóvenes, es la publicidad de su vida privada a través de Internet. Desde la publicación de una foto en su casa, lo que cena su familia, la broma que se gasta a un hermano o hermana, donde van de vacaciones, que hacen cuando salen a divertirse y un largo etcétera, ha sido debatido por muchos expertos y con diversas opiniones y resultados.

En diversos estudios realizados a jóvenes sobre el uso que le dan a las redes sociales, se acaba concluyendo éste colectivo es adicto a estar conectado. La dependencia que tienen para formar parte de un grupo social les obliga a realizar publicaciones incluso de las situaciones más íntimas y personales sin importar las consecuencias. Sacrificar la privacidad de cada uno para tener popularidad o para encajar en el grupo que se mueven.

Es importante hacer hincapié sobre los datos personales que dejamos en la red. Debemos saber también que ciertos comentarios y publicaciones chocan directamente con la libertad de expresión. Y es que no somos libres para todo, ya lo dijo Montesquieu, ‘’la libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten’’. Independientemente de las críticas al autor, la frase vale su peso en oro. Somos libres, desde luego, pero estamos limitados. Si un individuo quiere publicar su foto en una red social, está en todo su derecho y es totalmente libre, el problema aparece cuando publica la foto de otro o hace un comentario sobre una cuestión delicada y que, en ocasiones, es hasta delito.

Haciendo un repaso a cuestiones pasadas, más recientes e incluso actuales, el problema no son tanto los datos personales que ponemos a disposición de cualquiera sino las publicaciones que se hacen y el sentido que toman estas, pudiendo afectar a personas, colectivos o entidades contra las que se comete una infracción. Que los menores compartan contenido privado en las redes sin conocimiento de los posibles efectos negativos que ello conlleva, es más bien una cuestión de educación. Y no en el hogar, sino en la escuela. Porque actualmente en la mayoría de hogares tanto padres, abuelos, son nuevos en este mundo de la tecnología. Los adultos se han adaptado, mientras que los jóvenes la han creado.

Para concluir, es conveniente hacer mención a las políticas de privacidad y condiciones de uso de las redes sociales y sitio web que visitamos. Podríamos decir que más de un 90% de las personas que acceden a una red social o descargan una aplicación no leen estos textos. Pues bien, la educación en cuanto al uso de redes debería comenzar por leer estos textos y saber que datos nuestros van a utilizar, a que archivos accederán y con que finalidad, que podemos o no hacer, cuales son nuestras limitaciones, nuestros derechos y un casi infinito etcétera. Con la entrada en vigor del Reglamento europeo de protección de datos de las personas físicas (RGPD 2016/679), los Responsables del tratamiento de datos deberán informarnos de todos aquellos que vayan a utilizar y con que finalidad, además de acceder a aquellos que sean estrictamente necesarios para la finalidad del tratamiento. Pero esto no es excusa para dejar de leerlos, es importante que haya conocimiento por parte de la sociedad del contenido sobre las políticas y condiciones de uso de muchos portales web, pero no para recriminar a una red social que datos va a utilizar porque si no nos gusta, simplemente no la utilizaremos. El conocimiento debería servir para conocer nuestros derechos y sobre todo para saber que límites tenemos… y es que ya lo dijo Montesquieu.