Adicción…un término que históricamente ha estado ligado al tabaco, juego, alcohol, drogas…cocaína. Sí. Han leído bien: cocaína. Un documental de la BBC, Panorama, ha comparado adictos a la cocaína con los adictos a las redes sociales y han concluido que la diferencia estriba en que en un caso se ofrece un producto y en otro un servicio. No importa que sea Facebook, Twitter o Instagram, cualquier red social está creada de tal forma que el consumidor pase todo su tiempo libre enganchado a un contenido infinito, elaborado con un sistema que se denomina scroll y elaborado por un trabajador de Facebook.

Situaciones cotidianas que nos dan la razón

No importa lo duro que pueda parecer este artículo porque la realidad es la que es y negarla solo forma parte de la adicción que tenemos, reafirmándola. Basta echar un vistazo por la mañana en el metro, autobús o en la calle. Las personas hemos desarrollado un sexto sentido que nos permite hacer todo lo que queramos mientras miramos la pantalla del smartphone. Es increíble ver personas con la mirada fija en el móvil y la fluidez que tienen para moverse en una calle abarrotada de gente, incluso con los cascos puestos. Es imposible negar un sexto sentido puesto que apenas usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral. Estamos mejorando nuestras capacidades como seres humanos pero, ¿a qué precio?

La finalidad es la conexión entre personas

Mark Zuckergberg y sus empleados han afirmado muchas veces que la finalidad de las redes sociales es ‘’la conexión entre personas’’…hasta que han dejado la compañía, porque las declaraciones son otras. En Panorama hay varias entrevistas realizadas a trabajadores u ex trabajadores de distintas redes sociales, pero cabe destacar a los de Facebook.

Una de esas entrevistas es del famoso Raskin, inventor y artífice del scroll, mecanismo de “contenido infinito”, declaraba que las redes sociales como Facebook han sido creadas con el único propósito de generar adicción en las personas. Esto da lugar a que Facebook pueda vender a otras empresas espacios publicitarios y la oferta es básicamente el tiempo que pasan la gente delante de la pantalla. Hablando en plata: ¿quieres conseguir clicks en tu sitio Web? Págame y pongo a tu disposición un comando de adictos que corren por la red como si de hamsters se tratara que dan vueltas en su rueda pensando que hay algún destino final. Gracias a Raskin tenemos un contenido que nunca se acaba y del que uno se retroalimenta haciendo nada o, lo que es peor, repitiendo todo el rato lo mismo. Otro ejemplo sencillo con las pesca: tú lanzas el anzuelo donde sabes que hay pececillos nadando sin saber dónde van y que si ven algo brillante se lanzarán a por ello, picando el anzuelo. Parece que todos ganan, el pez porque ha conseguido comer y el pescador porque tiene su presa, pero todos sabemos quién ha vencido.

Otros testimonios de ex empleados

Otro de los casos que aparecen en nuestro documental es el de Leah Pearlman (creadora del famoso botón “like” que ahora usan todas y cada una de las redes sociales) o Sandy Parakilas, que afirmaban rotundamente la adicción que tiene a las redes sociales. “Abandonar Facebook es igual que dejar de fumar” decía la ex empleada. No solo Facebook, en realidad cualquier red social genera un hábito. Un hábito puede y debería ser bueno, por ejemplo beber un vaso de agua cada mañana nada más levantarse. Pero mirar la pantalla de notificaciones para comprobar los “likes” o comentarios de la red social en cuestión, no es un buen hábito. Hasta Facebook ha afirmado abiertamente que influyen de manera negativa en la salud mental. Por ello están desarrollando un apartado en el que los usuarios puedan controlar el tiempo invertido en su conexión. Un fumador puede contar cuantos cigarrillos diarios ha fumado, pero no por ello dejará de fumar.