La ‘’sorpresa’’ que todos nos llevamos cuando salió a la luz el escándalo de Facebook y Cambridge Analityca en la cesión de datos personales sin consentimiento podrá ser hermano gemelo del posible escándalo que se avecina con Google y varias empresas privadas. Recientemente The Wall Street Journal publicaba la similitud en la práctica de Google con la que hacía la empresa de Mark Zuckerberg.

Acceso a correo electrónico

Como aseguraba el medio estadounidense, las empresas privadas que desarrollan y crean complementos para Gmail disponen de acceso a todo nuestro correo electrónico y otros datos que compartimos en Gmail, ya sean documentos, fotos, vídeos y cualquier archivo.

Los usuarios que usan Gmail suelen instalar complementos que han sido desarrollados por terceros, como por ejemplo hojas de cálculo, apps de documentos, Adobe Acrobat, OneTab, entre otros. Solemos aceptar las políticas de uso y privacidad sin leerlas por lo que aceptamos que terceros puedan tener acceso a nuestro correo electrónico, a datos de envíos, horas, recepción, nuestras firmas y otros datos. Seguro que todos conocemos el siguiente refrán: Inventa lege, inventa fraude.

Hecha la ley, hecha la trampa

Las políticas de privacidad y las condiciones de uso son bastante confusas y casi siempre las aceptamos sin siquiera leerlas. Aquí es donde aparece el problema. Desde Google aseguran que sí, existen empresas que acceden a los correos electrónicos de sus usuarios, pero solo de aquellos que han prestado consentimiento explícito. Aseguran también que antes de conceder acceso a información de carácter personal a una empresa privada que ha desarrollado un complemento para Gmail, se realiza un estudio exhaustivo de ésta para saber si realmente necesita tener acceso a estos datos, para qué los va a utilizar y si se ajustan al fin que pretenden. Google ha rechazado este acceso a algunas empresas privadas, pero no sabemos a cuantas y seguramente no lo sepamos. Lo que sí sabemos es que aquellas que obtienen acceso, tienen un despliegue de personal inmenso cuya función es realizar un análisis en profundidad de nuestros correos electrónicos.

Comprueba que complementos tienes instalados

Es recomendable comprobar a quien concedemos permisos para acceder a nuestro correo electrónicos, ya sea a través de Gmail o cualquier app de mensajería o correo electrónico. En el caso de Google seguiremos los siguientes pasos:

  1. Accedemos a través de Google Chrome y seleccionamos los 3 puntitos de arriba a la derecha
  2. Pulsamos en ‘’Más herramientas’’ y después en ‘’Extensiones’’
  3. Nos aparecerá una pantalla con todos los complementos instalados y a los que permitimos tener acceso a nuestro correo electrónico y otra información de carácter personal

 

No conocemos detalles ni los sabremos de por qué ni para qué se utiliza nuestra información, pero desde luego que acceden a ella. En los tiempos que corren con la normativa de Protección de Datos, sobre todo desde la entrada en vigor del RGPD, tenemos muchas herramientas para denunciar estos hechos y para tener ‘’cierto control’’ sobre cómo queremos que se traten nuestros datos, por quien, con que finalidad, etc. Pero quien más atención debe prestar al respecto es la empresa privada que realiza este tratamiento ya que se expone a sanciones millonarias a las que no podrá hacer frente en la mayoría de los casos.

No es una novedad ni un misterio

Esta práctica por parte de la empresa de Mountain View es algo que lleva haciéndose muchos años. Pese a no existir pruebas que demuestren que es una práctica ilícita, si guarda similitud con el escándalo de Facebook. Es muy probable que la empresa esté trabajando muy duro para demostrar su inocencia y así lo harán, por lo tanto, lo único que nos queda como usuarios es limitar y controlar a quién permitimos tener acceso a nuestros datos de carácter personal, así como al correo electrónico que enviamos y recibimos.