En 2018 el servicio de mensajería instantánea mundialmente conocido y utilizado en todos los continentes, WhatsApp, introdujo el cifrado en nuestras conversaciones y archivos multimedia. Esta medida parecía una buena forma de mantener nuestra privacidad a salvo de posibles ataques informáticos y robos de información de carácter personal. Bien habrá caído en la cuenta el lector que hablamos en pasado y es que este cifrado de nuestros datos personales ha salido a debate entre el conocido grupo como ‘’Cinco Ojos’’ y los desarrolladores tecnológicos y digitales, propietarios de redes sociales, servicios de mensajería, correos electrónicos y otros gigantes que ofrecen servicios de comunicación entre usuarios.

¿Qué es o quiénes son los ‘’Cinco Ojos’’?

Los Estados Unidos de América, Nueva Zelanda, Australia, Canadá y Reino Unido componen este Five Country Ministerial en un complicado entramado de espionaje a nivel mundial cuyo origen se remonta hace unos 60 años.

Estos cinco países pertenecen a una Alianza cuyo propósito parece variar según el caso. En el tema de hoy se trata sobre el cifrado de datos que ofrecen distintos servicios de mensajería y comunicación entre usuarios. Estos Cinco Ojos recientemente publicaron la ‘’Declaración de principios sobre el acceso a pruebas y cifrado’’. A través de éste ‘’comunicado’’ declaraban su total respeto a la privacidad y derechos de los usuarios de estos servicios, sin embargo, reclamaban cierta libertad a la hora de acceder a determinada información ya que esta tecnología de cifrado permitía cometer delitos sexuales, crimen organizado y terroristas con mayor facilidad. En definitiva, la razón de la protección de nuestras conversaciones y archivos cae por su propio peso si se permite el acceso.

La protección de los datos, nuestra libertad y privacidad

Como hemos dicho, el cifrado permite, o mejor dicho impide, que ladrones informáticos, piratas o hackers accedan y roben nuestra información con facilidad e impunidad. Esta tecnología ofrece una protección bastante real y con garantías. Por poner un ejemplo: imaginemos una caja fuerte donde metemos todos nuestros ahorros. Solo nosotros tenemos una llave que puede abrir la puerta. En este caso llegan los Cinco Ojos y deciden poner un candado. Si, la puerta estará cerrada, pero cualquiera con una cizalla vendrá y partirá esa cerradura.

De nada sirve una puerta si está abierta

Pues lo dicho, ¿de qué sirve poner una puerta si no hay llave para cerrarla? O, ¿qué importa una puerta si siempre está abierta? Esta Alianza pretende dejar abierta una puerta que a simple vista parece inexpugnable, esto es, el cifrado. Los hackers que realmente quieran información personal o cometer delitos a través de estos servicios lo seguirán haciendo. Ya los hacían cuando no se cifraban los datos y lo seguirán haciendo con ello y nadie lo impedía ni lo van a impedir ahora. Garantizar nuestra seguridad cuando las puertas están abiertas al público es algo imposible ya que cualquiera puede entrar.

De nada sirve que los gigantes tecnológicos se opongan, la Alianza ya ha comunicado que, si no colaboran voluntariamente, encontrarán la forma de acceder a través de la tecnología, leyes o cualquier otro medio a nuestra información. Obligarán de cualquier forma a que las empresas faciliten el acceso a los datos que quieren. Por lo tanto, todo lo que digamos o enviemos será controlado. Si introducimos una palabra clave comunicando una noticia, nos leerán; si enviamos un ‘’meme’’ algo satírico nos observarán… En definitiva, aquellos que pretenden garantizar nuestra seguridad y privacidad, de la misma forma nos la quitan.

No solo WhatsApp…

Ese es el problema. Estas medidas alcanzarán a toda clase de servicios de comunicación entre usuarios: teléfonos móviles, SMS, llamadas, redes sociales, correo electrónico… No importa lo que uses para comunicarte ni las medidas que tomes, debes saber que al final siempre habrá alguien observando. Ya sean los Estados o los hackers gracias a los gobiernos que les abren la puerta de tu casa.