Quién no habrá utilizado hoy en día algún dispositivo de reconocimiento biométrico, huella digital o facial integrada ya en algunos smartphones. Amazon o Microsoft son algunas de las compañías que más están invirtiendo en los sistemas de identificación facial, hasta el punto de que Amazon con su programa Rekognition es utilizado por algunos gobiernos, incluido el estadounidense.

Los primeros errores

Volviendo al Rekognition de Amazon, es un programa de identificación de vídeo avanzado que a través de complejos patrones identifica facialmente a posibles sospechosos. Recientemente se sabe que el programa ha tenido serios fallos ya que casi 30 congresistas americanos fueron identificados como posibles sospechosos con una probabilidad del 80%.

En el programa se introducen una serie de fotos de criminales peligrosos y las cámaras van analizando las distintas imágenes que captan. Tras el reconocimiento y la aplicación de una serie de patrones, existe la posibilidad de que un sospechoso sea identificado. Así ha ocurrido con los congresistas americanos que hemos mencionado. Amazon, como no podía ser de otra forma, no considera que esto suponga ningún problema ya que el reconocimiento solo se produjo al 80% y ellos recomiendan al menos 90% en cuestiones legales. El 80% está indicado para el reconocimiento de personas de a pie, animales u objetos. En cualquier caso, nosotros tendríamos un grave problema si nos identifican al 80% con un sospechoso y es que justo esta semana hemos tenido la famosa noticia del robo al famoso rapero Daddy Yankee. Imaginemos que esa misma persona en su huida decide robar un coche y mata a una persona. En este caso el cantante habría tenido una coartada ya que estaba dando un concierto, pero solo hace falta dejar correr la imaginación y ponerse en lo peor. Por no hablar de si este caso se da en EE.UU.

El problema de la identificación y nuestros derechos

En Estados Unidos se teme mucho que programas como Rekognition, que todavía no son fiables al 100% puedan ser utilizados por las autoridades de forma errónea hasta el punto de atentar contra los derechos de las personas, en especial contra los inmigrantes y mantenerlos controlados ,o para perpetrar actos racistas como los que hemos visto en repetidas ocasiones. Así lo afirman varias ONG, entre ellas ACLU (Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos). Además, se pueden utilizar para identificar a personas que participan en huelgas y protestas. Todos estaremos de acuerdo en que si se producen disturbios o actos ilícitos debemos encontrar un responsable, pero los organismos temen que se haga mal uso de estos sistemas de identificación facial.

El principal problema es poner a alguien la etiqueta de ‘’sospechoso’’ pero al 80%.. Es una probabilidad muy alta, no cabe duda, pero es una probabilidad. Y es que si hay fallos en la identificación de congresistas americanos con criminales, que podemos decir sobre la gente que pasea por la calle y que guarda algunas características similares a un sospechoso. El camino a recorrer es muy grande.

La principal dificultad

Aunque los últimos modelos de teléfonos inteligentes disponen de mecanismos de identificación facial, esta es una imagen estática y que no ofrece problemas porque los patrones no están en movimiento y se hace de frente. Sergio Carrasco, experto en la materia, afirma que ‘’estos dispositivos no ofrecen problemas, pero una cámara de vigilancia con mucha menos calidad, desde un punto más lejano, elevado, en un lateral, tiene muchas dificultades para poder realizar una identificación 100% fiable’’.

Medida complementaria

Los expertos y profesionales de seguridad y otros organismos, aunque apoyen estas medidas de seguridad, recomiendan que sean meramente complementarias y que la decisión final sea humana, porque se corre el riesgo de detener a una persona identificada erróneamente. Entraríamos en una espiral de vulneración de derechos de las personas y otros derechos que habilitan al uso de las cámaras con fines de videovigilancia y seguridad.

En cualquier caso, queda camino por recorrer y mientras tanto, mejor no alzar demasiado la cabeza…por si acaso.