Homero no deja indiferente a nadie, al igual que Pandora y su famosa caja, Zeus, Medea, o más desconocidos son Talos, Hefesto o Hesíodo. Por supuesto, no podía faltar en nuestra cita alguna Universidad, en este caso la de Stanford y sus estudios sobre Inteligencia Artificial en la antigüedad, casi 3.000 años atrás, o más o menos por el 700-600 a.C.

La vida artificial e inteligente para los griegos

La Inteligencia Artificial (en adelante, IA) ya la crearon Hesíodo y el tan famoso Homero. A. Mayor, del Dpto. de Clásicos de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de Stanford, ha sido el encargado de exponer la idea de que ya en la antigüedad, los griegos, crearon lA. Aunque más que crear, la escribieron, pues salvo hechos concretos, la historia clásica está basada, casi en su totalidad, en mitos y leyendas.

Los primeros de la IA

Homero y Hesíodo fueron los primeros en describir la IA antigua. Pese a que fue durante la Edad Media, la primera aparición real y fehaciente de dispositivos automáticos, tenemos que remontarnos al 650 a.C., fecha en la que data la primera idea sobre vida artificial o IA.

Alrededor del año 700 antes de Cristo, Hesíodo menciona la historia de Talos. Que tras contarla, el lector podrá enlazar y llegar a sus conclusiones. Talos es el primer robot de la historia mundial. Fue construido por Hefesto, dios de la creación y herrería, como no, a petición de Zeus, él manda más. La función de Talos era específica: proteger la isla de Creta de cualquier ataque o invasión, por lo que recorría la isla 3 veces al día y lanzaba piedras a los enemigos de Creta. En definitiva, estaba programado para hacer eso y nada más, un robot. Además, se le describe como un gigante de bronce en cuyo interior, a través de un tubo, brotaba un líquido verde en forma de vida.

Después de esta historia, Talos recordará a talón. Que no Thanos, famoso en otro mundo y perseguidor de un guantelete dorado. Talos y talón tienen su relación, pues describe Hesíodo que fue Medea, una hechicera la que derrotó a Talos al quitarle un tornillo del tobillo y dejar que todo el líquido verde en forma de vida saliera de su interior. Así es la historia que recuerda a Aquiles y su talón, y no puede hacernos dejar de pensar que problema tenían los griegos con los talones, pues hay más historias o mitos sobre ellos.

Otro mito de Hesíodo es la malvada Pandora, si, malvada. La historia original de Pandora relata que fue creación de Hefesto por orden de Zeus y que la enviaron a la tierra de los hombres para castigarlos por descubrir el fuego. En definitiva, la misión de este robot artificial era sembrar el caos y miseria entre las personas. Así visto, la mujer inocente, Pandora, que abrió una caja del mal (el mito de la Caja de Pandora), no es el original, pero  mitos griegos tenemos para rato. Aunque no vamos a echar la culpa a un robot, ¿o sí?

Invitado de honor en nuestra mesa de Inteligencia Artificial

No puede faltar Homero en nuestro relato. El poeta narra el mito de los sirvientes de oro creados por Hefesto, a los que dio el conocimiento de los dioses para servirles y conocer sus necesidades a la perfección. Nos sonará aquí los temas de cesión de datos, tratamiento de datos, análisis de perfiles, publicidad personalizada, etc. Pura IA y protección de datos.

Lo moral frente a lo Artificial

Y como no, solo podemos concluir como lo harían los griegos en la antigüedad: estos robots de vida artificial están muy bien para los Dioses , que se entretengen, que hagan cosas por ellos, etc., pero ¿y nuestros derechos? ¿Nosotros que partido le sacamos? Pues bien, los habitantes de Creta mucho, los demás poca.

En la actualidad tenemos muchos productos con IA, pero ¿a qué precio? Cedemos toda nuestra información de carácter personal a cambio de que un altavoz nos ponga una canción en YouTube. No nos engañemos, los dispositivos tecnológicos nos oyen,  es tan fácil como mantener una conversación sobre zapatos grises, abrir el buscador de Internet y que la primera recomendación sea, precisamente, zapatos grises.

La vida artificial dormida durante milenios

En conclusión, hoy hablamos sobre las inquietudes de los griegos hace más de 2.500 años y sus problemas con la IA. Si durante todo este tiempo ha estado en el olvido, quizás deberíamos tenerlo en cuenta y prestar atención a aquello de ‘’quién no conoce su historia, está condenado a repetirla’’. Ellos tenían talones y, desafortunadamente, todos caían por él. Si en algo nos parecemos y no hemos evolucionado, es que seguimos teniendo talones y nos podemos desangrar.