La Encuesta de Estructura Salarial (ESS) de 2022, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revela datos importantes sobre la situación de igualdad salarial entre hombres y mujeres en España.
Este estudio nos revela que, a pesar de los avances, la brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo significativa en España.
En 2022, el salario medio anual de las mujeres fue de 24.359,82 euros, mientras que el de los hombres alcanzó los 29.381,84 euros.
Esta diferencia representa una brecha salarial del 17,09%. La brecha salarial se redujo en 1,27 puntos porcentuales respecto a 2021, lo que indica una tendencia positiva hacia la igualdad. Sin embargo, el ritmo de reducción es lento, lo que sugiere que aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar la paridad salarial.
Varios elementos contribuyen a mantener esta disparidad salarial, especialmente la segregación ocupacional, ya que las mujeres tienden a concentrarse en sectores y ocupaciones con salarios más bajos, y también una mayor cantidad trabaja a tiempo parcial.
Es importante destacar que el salario medio de las mujeres creció un 5,1% en 2022, mientras que el de los hombres aumentó un 3,5%. Este crecimiento más acelerado del salario femenino contribuye a la reducción gradual de la brecha, aunque la diferencia sigue siendo considerable.
La brecha salarial no solo afecta a los ingresos inmediatos de las mujeres, sino que tiene implicaciones a largo plazo, por ejemplo, repercute en las cotizaciones y, por ende, en las futuras pensiones, perpetuando la desigualdad económica incluso después de la vida laboral.
El registro retributivo es una herramienta fundamental para promover la igualdad salarial entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. Este registro no solo busca transparencia, sino que también permite identificar y corregir posibles brechas salariales de género.
Al exigir que se justifiquen las diferencias superiores al 25% entre los promedios de retribuciones de hombres y mujeres, el registro retributivo se convierte en una herramienta clave para detectar y abordar desigualdades salariales injustificadas, contribuyendo así a la promoción de la equidad en el entorno laboral.