La brecha de género en los sectores de tecnología, ciencia e ingeniería sigue siendo una realidad persistente a pesar de los avances en la inclusión de mujeres en estos campos.
En el sector tecnológico, según el informe del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), aunque el 92,8% de las mujeres españolas de 16 a 74 años usa Internet al menos una vez por semana, solo el 17,8% de las mujeres en edad laboral tiene formación STEM.
La brecha se hace más evidente en la educación superior, donde solo el 13,5% de los graduados en informática y el 27,9% en ingeniería son mujeres.
En el ámbito laboral, menos del 20% de los especialistas en tecnologías digitales son mujeres, y persiste una brecha salarial favorable a los hombres, aunque menor que en el resto de la UE.
La edad también juega un papel importante, con una menor adopción de Internet entre las mujeres mayores de 75 años en comparación con los hombres de la misma edad.
Los factores que perpetúan esta desigualdad son múltiples e incluyen estereotipos de género arraigados, falta de modelos femeninos en posiciones de liderazgo, sesgos inconscientes en los procesos de contratación y promoción, y una cultura laboral poco inclusiva que dificulta la conciliación entre vida laboral y personal.
Se están implementando diversas iniciativas para intentar abordar los problemas de la desigualdad en el sector tecnológico.
Estas incluyen programas de educación temprana para fomentar el interés de las niñas en STEM, proyectos de mentoring, políticas de diversidad e inclusión en empresas, y apoyo al emprendimiento tecnológico liderado por mujeres.
Aunque se han logrado avances, la brecha de género en los sectores de tecnología, ciencia e ingeniería sigue siendo un desafío significativo que requiere esfuerzos continuos y coordinados entre gobiernos, empresas y sociedad civil para lograr un cambio sustancial y sostenible.
El reconocimiento de esta problemática, especialmente en días como el Día Internacional de la Mujer, subraya la importancia de seguir trabajando hacia la igualdad de oportunidades en estos campos cruciales para el desarrollo económico y social.